Además de las 1.575 hectáreas ocupadas con cultivos hortícolas, la empresa Hijos de Salvador Muñoz tiene otras 24.000 hectáreas afectadas a la siembra de granos, con destino principal a la exportación, y un área de producción ganadera que abastece al mercado regional de carnes. En 2017 la firma sembró 22.200 hectáreas con poroto y otras 1.500 con maíz.

Su estructura diversificada sostiene, a la par de los 1.000 puestos de empleo directos, una doble cantidad de puestos indirectos. Se trata de los trabajadores de las empresas de transporte, cosecha, trilla y demás servicios tercerizados que dependen de la actividad de Salvita.

La empresa que tiene sus plantas de procesamiento concentradas en Embarcación es, con su variado esquema de producción agroindustrial, la segunda empleadora privada de la región, después del ingenio Tabacal. El sector frutihortícola del norte tiene otros importantes pilares de empleo intensivo en firmas como Abra Chica y Estancia Las Yungas.

La empresa que fundó Salvador Andrés Muñoz, puntualmente, se caracteriza por el valor que agrega a sus diferentes producciones. Solo en su planta de empaques tiene 160 trabajadores. De allí salen cada día cerca de 7.000 cajones de pimiento cepillado en seco. Las berenjenas se limpian manualmente, unidad por unidad, antes de ser despachadas a los mercados. En la nave de empaques también se seleccionan tomates de distintas variedades (redondo, perita y cherry) y se procesan 5.000 cajones diarios de choclos. Estos pasan por un sistema de hidroenfriado, que acondiciona 1.300 cajones por hora, a una temperatura de 2 grados y valores de humedad controlados, antes de ser cargados en los equipos de transporte que los llevan, en cámaras de frío, hasta los diferentes mercados del país.

Desde 2017, en el núcleo operativo de Embarcación funciona una escuela de oficios en la que los trabajadores más calificados de cada área participan como instructores. Allí se forman y capacitan auxiliares agrícolas, agroindustriales y de mantenimiento, mecánicos y conductores de maquinarias.

 

Fuente: El Tribuno